Mes: julio 2023

Embalaje homologado para baterías de
Embalaje para baterías

Embalaje para baterías, fundamentos y principales factores a tener en cuenta

En nuestros más de 80 años, Encaja ha fabricado gran cantidad de embalajes certificados para mercancías peligrosas y explosivos, por ello, queremos mencionar que somos miembros del Subcomité CTN 192 SC 03 (UNE/ISO) en el desarrollo de una nueva reglamentación en el ámbito del transporte de mercancías peligrosas junto a AENOR y el Ministerio de Industria (elaboración ISO 16495).

En este post, hablaremos sobre el embalaje y envío de baterías, entre ellas las provenientes del sector automoción como unas de las más complejas en el ámbito del transporte y la logística.

Para comenzar, debemos tener en cuenta el tipo de elemento a transportar; en este caso, baterías catalogadas como peligrosas bajo la reglamentación vigente. Por ello, como base normativa y legal debemos tomar entre otros el código ADR que identifica este tipo de elemento en la categoría 2, en la clase 9.

Para los distintos tipos de batería este código ADR clasifica éstas por su material constructivo, por ejemplo:

  • Batería de ion litio: nº ONU 3480
  • Batería de metal litio: nº ONU 3090
  • Batería de níquel-hidruro metálico: nº ONU 3496

En este enlace, se puede consultar toda la información.

Una vez definido el tipo de batería a proteger, el código ADR define unas instrucciones específicas para cada tipología de acumulador en función de distintos parámetros tales como: el punto en el que se encuentra en el ciclo de vida, el grado de deterioro, si se encuentra instalada en un equipo, etc.  

UN 3480

UN 3480

 

Después de esta breve introducción, intentaremos dar respuesta a las principales preguntas que pueden surgir:

¿Qué son cajas ADR o embalaje certificado para el transporte de baterías?

El embalaje certificado para el transporte de baterías o las cajas ADR para baterías, es una tipología de embalaje específicamente diseñada y desarrollada para el este fin.

Estas cajas, acompañan desde la salida de fábrica hasta la planta de reciclaje del producto.  Es decir, ofrecemos la solución para todo el circuito desde el punto de vista del ahorro, ya que el coste es el mínimo. 

Por tanto, el embalaje no sólo sirve como un mero medio de protección, sino que se posiciona como un eslabón clave en la cadena de valor que compone el ciclo de vida de las baterías.

¿Por qué está catalogado como peligroso el transporte de baterías?

Principalmente, porque por su tipo constructivo, este tipo de baterías son sensibles a los impactos y los cambios bruscos de temperatura existiendo riesgo de fuga de componentes internos, explosión o incendio por alta temperatura entre otros.

Por ello es fundamental minimizar estos riesgos diseñando un embalaje que los contenga y minimice.

¿Se pueden transportar baterías dañadas?

Si. Como mencionábamos al inicio de este post, existe una normativa específica para estas cuestiones.

En este caso, se trata de un embalaje robusto capaz de contener y retener los derrames de líquidos evitando así explosiones, perforaciones, deterioros u otro tipo de incidentes capaces de dañar no solo al producto sino también provocar daños a la población o del medio ambiente.

Batería litio

 

Como conclusiones, almacenar, transportar y enviar una batería de manera correcta garantiza que los riesgos derivados se anulen o reduzcan al mínimo.

Mantener la batería a una temperatura adecuada, es vital para no causar una combustión espontánea. Este tipo de baterías, son muy sensibles a la humedad, y a las altas y bajas temperaturas. Además del embalaje principal, existen detectores de temperatura y humedad capaces de monitorizar estos parámetros. 

Finalmente, se debe tener en cuenta que la agencia de transporte con la que se realice el servicio debe estar certificadas para este tipo de envío. Deben de estar capacitadas para el transporte de mercancías peligrosas y cumplir con las regulaciones establecidas.

Auxiliares de embalaje

Cómo saber si nuestra mercancía ha sufrido un impacto durante el trayecto

A pesar de contar con el embalaje adecuado, la mercancía no está exenta de sufrir algún impacto o estrés durante el transporte que comprometa su integridad.

Por esta razón, se emplean dispositivos que nos van a ayudar a controlar en todo momento el estado de la carga. Así, en caso de un posible siniestro, podremos pedir responsabilidades.

Dispositivos de control para el seguimiento de la carga: tipos según su función

En general, los elementos de control activo para el seguimiento de la carga brindan información en tiempo real sobre la ubicación y estado de los productos en tránsito.

Son dispositivos de fácil funcionamiento. Con ellos podremos saber si nuestra mercancía ha viajado de forma segura, además de ayudarnos a optimizar nuestros procesos logísticos y a generar ahorros.

Estas herramientas resultan muy útiles en el caso de productos frágiles o sensibles, por lo que son de aplicación en la protección para componentes de automoción, equipos de laboratorio, aparatos electrónicos, productos de cristal y obras de arte.

Dependiendo de su función, podemos distinguir entre:

  • Detectores de impacto y verticalidad (mecánicos y electrónicos).
  • Detectores de humedad.
  • Detectores de temperatura.

Detectores de impacto mecánicos

Los detectores de impacto y verticalidad de uso más habitual son dispositivos mecánicos, tipo sticker (con adhesivo) que se colocan en el exterior del embalaje.

Dispositivos control de la carga

Estos indicadores miden aceleraciones en un solo eje (una dirección y dos sentidos) y para su tarado de funcionamiento se basan en la constante gravitatoria en forma de fuerza g. Cuando se ha sobrepasado la aceleración máxima tarada, se activan cambiando de color (rojo). De esta manera podemos saber si nuestra mercancía ha recibido algún impacto o se ha inclinado durante el trayecto.

De igual importancia son los detectores bidimensionales. Estos modelos captan los impactos en dos direcciones. Igualmente pueden mostrar la dirección, el sentido y el módulo de la fuerza máxima a la que fue sometida la carga.

Para saber qué tipo de detector necesita nuestra mercancía, debemos tener en cuenta el volumen y el peso de la misma.

Detectores de impacto electrónicos  

Cuando por sus características es preciso un mayor control, existen detectores de tipo electrónico o “loggers”, que permiten un seguimiento más exhaustivo de todo el proceso de expedición y transporte. De este modo podremos conocer el lugar, la fecha / hora y la magnitud de cualquier impacto o agente nocivo que puede haber dañado la mercancía.

Detector digital de impacto

Detector digital de impacto

Detectores de humedad 

Por otra parte, los detectores de humedad y  de temperatura sirven para controlar las condiciones medioambientales a las que ha estado expuesta nuestra mercancía.

De hecho, las tarjetas indicadoras de humedad constituyen una prueba visual del grado de humedad del ambiente. También permiten saber si las sales desecantes han alcanzado su límite de capacidad de absorción.

Detectores de temperatura

En cambio, los detectores de temperatura nos dirán si la carga ha estado expuesta por encima o por debajo de una temperatura determinada. Así, nos alertan de una posible rotura de la cadena de frío, por ejemplo.

Monitorizar y controlar la mercancía durante los envíos garantiza la calidad de nuestros productos y procesos.

Consúltanos y estudiaremos el método más adecuado a tu caso.

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